Beatriz Elena Polti-Un paseo por el horror
UN PASEO POR EL HORROR
El día que vi de nuevo a mi padre amaneció gris. Las monjas habían organizado el viaje. Con ellas se había terminado el caos que era mi vida antes de entrar al instituto.
Mi padre, conocido como el Karateka, era un tipo cruel. Vivía con él, mi madre y mis hermanos. Todos los días eran una lucha por la supervivencia, no se sabía si íbamos a comer, tampoco a qué torturas nos iba a someter. Él salía a rebuscárselas, juntaba basura en un carrito. Un día mi hermano José hizo un fuego. El incendio que acabó con lo poco que teníamos. Entonces fui a parar al colegio de monjas.
Había una cama para mí sola en una habitación que tenía que compartir con otras chicas. Según decían, mi papá iba a conseguir una casilla prefabricada y todos íbamos a estar juntos de nuevo.
Entonces me animé. Se lo conté a la madre Micaela, ella quedó espantada, pero era la verdad. No sé cuánto tiempo pasó hasta que me dijeron que iba a volver a ver a mi padre. Me llevaron en una combi, estaba nerviosa pero no había llegado hasta allí por cobarde. Entré a una gran habitación, entonces lo vi. Vinieron a mi mente terribles escenas. El juez interrumpió esos recuerdos. Me dijo:
⸺¿Querés que hagamos salir a tu papá?
⸺No, quiero que él escuche todo lo que tengo para contar sobre lo que me hizo. Era la primera vez que lo enfrentaba. Al día siguiente la noticia del juicio fue publicada en el diario La Gaceta, bajo el título “Un paseo por el horror”. Hasta hoy pienso en las emociones de ese día que vi de nuevo a mi padre. Nunca más volví a salir en el diario, tampoco supe más de él.
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