Maschio Angelica de los Santos-"Recuerdos"
El atardecer en los valles amaicheños son lo mas, con sus colores que van del marrón claro al naranjado, comparables a los destellos del sol, irradiando y energizando con ello a los seres que habitan estas tierras.
Carmen baja la pendiente, una de ellas pues para llegar a su casita debe subir y bajar varias. Mientras baja va cantando una copla con su caja "Chayera" aunque sienta que ya la voz no le da los tonos altos, igual se anima, realmente nunca se considero una autentica coplera, canta porque le gusta y porque ya no tiene vergüenza del "que dirán".Se mudo a ese lugar paradisíaco dejando todo su pasado allá en Buenos Aires para terminar sus días en esos valles. Se canso de lidiar trabajando solo para sobrevivir en la "jungla del asfalto" como dirían los tangueros del lunfardo.
Los vecinos de los Zazos la conocen y respetan por ser una señora sumisa, tranquila y muy simpática. Vive sola con su perro "Malevo", que la acompaña a todos lados. En su patio trasero cría cerdos, gallinas, cabras. En el frente tiene un hermoso jardín con rosas, jazmines, margaritas, donde todas las tardes al regresar de cantar sus coplas y vender sus artesanías, las huele llenándose los pulmones con sus perfumes.
Aunque le gustaría que un día, la persona que le dio vueltas la cabeza y cosquillas en la panza aparezca en el portón y le diga ¡Hola amor! ¿me esperaste mucho? y corra en sus brazos con el mismo amor de siempre.
Carmen sigue bajando la pendiente cantando sus coplas con alegría. Canta y canta con la ilusión de que su amor la este esperando en el portón.
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