María José Paats-Ángeles y pájaros Derechos reservados.
temblar
cada grano de arrozcon el miedo
asomado al viento
espiar
dibujados en el cielorraso
los cuerpos que quedan
muertos en sed
tanta piel deseando
tantos brazos
por encima del lecho
del cobijo
un vapor que alumbra
cada mesa
cada mantel
cada miga de pan
ventanas reales
cerradas
puertas
selladas y esa faja
que encandila
precintados los pies
esposadas las manos
prohibido salir
he llegado al tormentoso clímax
temblando
el cuerpo que me queda
por los pasos del viento huracanado
pegajoso húmedo
mis cabellos de hojas jadean
naciendo a la luz
la penumbra atrás
mi velo de agua blanca
crujiendo un pulso sordo
mientras
caen en el ánfora
aromas del tiempo
besos de sombra
abrazos de pétalos acunados
en el capullo
lidiando con ellos
diablos y ángeles
escondidos
tras un grano de arroz
vomitamos los espíritus
a flor de piel
morir
a destiempo
como flechas llegan
por el borde hacia el abismo mismo
casi despeñando
al límite
casi fuera del mundo
por la bruma densa
pesada viscosa
penetran
tantas almas como tantos cuerpos
me habitan
ya ni puedo
contarlos
no puedo con ellos
son miles
por dentro de mis venas
asoman sus alas sus plumas
sus pieles
como ángeles pájaros
como tigres
por cada poro
por cada hueco circundan
y escondidos entre
mis sueños soñados
juegan a ser árbol
bosque
monte selva
mientras
amaneciendo rojo el horizonte
mis ojos poblados
de verde agua
de mar penetrante
me echo a andar
andar y andar
sola en el deseo
de seguir
me habita
un pecado capital
lo devoro
y lo entrego
en la reconciliación
de las almas
a través del prisma
mientras
la sustancia
late la siembra
a la espera del brote
trampolín subterráneo
vuela
capullo rosa
perfume a nardos
vuela alto
geometría sagrada de Dios
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